Hablar de toros en Sevilla no es hablar de un simple espectáculo; es hablar de una liturgia que se vive con la misma intensidad que la Semana Santa o la Feria de Abril. La Real Maestranza de Caballería de Sevilla, conocida popularmente como «la Catedral del Toreo», es el epicentro de este universo.
Para entender el origen de los toros en Sevilla, hay que viajar mucho más atrás de la construcción de la plaza actual. No nació como un espectáculo de masas, sino como un ejercicio de entrenamiento militar y nobleza.
Aquí tienes la cronología de cómo Sevilla se convirtió en la capital del toreo:
1. El origen nobiliario: Caballeros y lanzas
En los siglos XVI y XVII, lo que hoy conocemos como «toreo» no existía. Las celebraciones taurinas se hacían en la Plaza de San Francisco (frente al Ayuntamiento).
- No eran toreros a pie, sino nobles a caballo que alanceaban toros para demostrar su destreza en la guerra y la equitación.
- Estas fiestas se organizaban para celebrar bodas reales, victorias militares o la llegada de algún personaje ilustre.
2. El nacimiento de la Real Maestranza (1670)
La clave de todo está en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, una corporación nobiliaria fundada por Carlos II en 1670. Su propósito era que la nobleza sevillana practicara la equitación para estar lista para el combate.
- Como el mejor entrenamiento para el caballo era enfrentarlo a la bravura del toro, la Maestranza empezó a organizar sus propias funciones.
- Al principio, se usaban plazas de madera provisionales cerca del río Guadalquivir.
3. Del caballo al «toreo a pie»
A principios del siglo XVIII, con la llegada de la dinastía de los Borbones, la nobleza empezó a ver el toreo a caballo como algo «poco ilustrado» y peligroso. Fue entonces cuando:
- Los plebeyos y ayudantes, que antes solo asistían a los caballeros, empezaron a enfrentarse al toro a pie usando capas y espadas.
- Sevilla se convirtió en la cuna de esta transición. De aquí surgieron las primeras «escuelas» y los primeros grandes nombres que profesionalizaron el arte.
4. La construcción de «La Monumental» de piedra (1761)
En 1761, el rey Felipe V otorgó el permiso para construir una plaza permanente en el monte de «El Baratillo».
- Fue una obra eterna: tardó 120 años en terminarse por completo.
- Por eso, si te fijas bien, la plaza no es redonda. Las distintas fases de construcción y los problemas del terreno la dejaron con esa forma ligeramente ovalada tan característica.
5. La Escuela Sevillana vs. La Escuela Rondeña
A medida que el toreo evolucionaba, Sevilla desarrolló su propio estilo:
- Ronda: Representaba la fuerza y el valor seco.
- Sevilla: Representaba la gracia, el adorno y la elegancia. Es lo que hoy llamamos «torero de arte», donde importa más cómo se hace que lo que se hace.
Un detalle histórico: El primer torero que se considera «profesional» en Sevilla fue Francisco Romero, quien se dice que fue el primero en usar la muleta y el estoque a pie, rompiendo con la tradición de las lanzas y los caballos.
