La situación actual de los toros en Sevilla es un fenómeno de «dos velocidades»: por un lado, vive una época dorada de taquilla y pasión en la Maestranza y, por otro, afronta un cuestionamiento social y político más organizado que nunca.
Aquí tienes la radiografía de su estado actual:
1. La «Edad de Oro» de la Taquilla
Paradójicamente, cuanto más se cuestiona la fiesta a nivel nacional, más gente va a la plaza en Sevilla.
- Llenos históricos: En los últimos tiempos, la Maestranza ha colgado el cartel de «No hay billetes» con una frecuencia que no se veía en décadas.
- El fenómeno Morante-Roca Rey: La rivalidad entre el arte clásico de Morante de la Puebla y el tirón mediático y arrollador de Roca Rey ha «resucitado» el interés del público joven, que vuelve a llenar los tendidos.
- Motor económico: Para la ciudad, los toros siguen siendo un pilar financiero brutal durante la Feria. Se estima que la actividad taurina genera un impacto de millones de euros en hoteles, restaurantes y transporte solo en estas dos semanas.
2. El Blindaje Político e Institucional
En Sevilla, la fiesta goza de una protección institucional muy sólida, a diferencia de otras ciudades:
- Apoyo del Ayuntamiento y la Junta: El gobierno local y regional mantienen una postura de defensa cerrada de la tauromaquia como «Patrimonio Cultural». Actos como el Pregón Taurino, siguen siendo eventos sociales de primer orden donde la élite política y cultural de la ciudad muestra su apoyo.
- Resistencia a los cambios nacionales: Sevilla se ha mantenido como un «bastión» frente a intentos legislativos en el Congreso para retirar la protección cultural a la lidia o suprimir premios nacionales.
3. La Creciente Presión Social y el Movimiento Antitaurino
No todo es color de rosa. La «Sevilla antitaurina» ha crecido en visibilidad:
- Manifestaciones récord: En los últimos años han registrado las protestas más multitudinarias convocadas por colectivos como PACMA, coincidiendo con los días grandes de la Feria.
- El debate de la financiación: El foco de la crítica ya no es solo el bienestar animal, sino el uso de dinero público para subvencionar escuelas taurinas o eventos, algo que genera división incluso entre los propios sevillanos.
- Brecha generacional: Aunque hay jóvenes en la plaza, las encuestas de hábitos culturales muestran que la mayoría de los sevillanos menores de 30 años se declaran indiferentes o directamente contrarios a la fiesta.
4. El «Purismo» Maestrante en Crisis
Dentro de la propia afición hay un debate interno. Los «maestrantes» de toda la vida se quejan de que la plaza se ha vuelto «triunfalista».
- Critican que ahora se conceden orejas con mucha facilidad y que el público actual es más de «clavel y foto» que de entender la técnica del toreo.
- Existe el miedo a que la Maestranza pierda su identidad de plaza seria y exigente para convertirse en un espectáculo turístico más.
En resumen: la fiesta en Sevilla está más viva que nunca en lo económico y artístico, pero también más sitiada que nunca en lo ético y social. Es un espectáculo que se resiste a morir y que ha decidido «atrincherarse» en su belleza y su tradición para sobrevivir al cambio de época.
Una prueba de cómo se vive actualmente la fiesta de los toros en Sevilla, es la faena de Morante de la Puebla, del pasado 16 de abril de 2026.
NOTA: debido a la legislación en este país, tienen que salir del portal para ver el vídeo, por ser considerada la tauromaquia un espectáculo violento.
